miércoles, 16 de octubre de 2013

Falso Desahogo

Es que no puedo, entre que me lee quien me puede leer, que se entera quien no quiero que se entere, que necesito entender este X mundo porque no hay Cristo que se entere de nada... A rato tengo ganas de mandarlo todo a la mierda.

Y aunque esta canción, ahora famosa, dice mucha verdad, no me gusta en general. Básicamente porque no es un estilo que me guste, aunque debo confesar que es muy acertada:



No sé si me estoy volviendo loca por la inestabilidad horaria que sufro en mi día a día, porque como amiga no valgo ni tres cuartos, porque nunca nadie hace caso de lo que digo, porque me genero problemas sin ser reales por necesidad propia, porque estoy loca de verdad, porque el mundo está del revés, porque no encuentro mi lugar, porque quiero ser algo que no soy (y espero no tener que decir a qué me refiero), porque tengo razón y el resto nadie lo entiende, porque de verdad que no tengo razón y nadie me lo explica, porque ya no aguanto más.

Estoy harta de tener que guardarme lo que pienso y desahogarlo sólo con la única persona de confianza que tengo. ¿Para qué tengo un blog si no puedo desahogar nada? No puedo explicaros porqué quiero mandarlo todo a la mierda, no puedo publicar el daño que me hacen la gente para intentar limpiar la herida y curarla.

Sólo me queda el chocolate...

martes, 8 de octubre de 2013

Luxación V - Todo vuelve

Un tropiezo... un puñetero tropiezo de nada ha conseguido, no sólo que la rótula decidiera irse de paseo porque se aburre de estar en el mismo sitio, sino que me cayera en el acto. Así, sin más... 2 segundos en los que me daba cuenta de todo: de cómo el tendón cedió, la rótula salió, no podía recuperar, me tiré al suelo del lado en el que la rodilla se salió para recolocarla.

Porque no es por nada, da muchísima grima que la rótula se salga de su sitio. Y cuando te das cuenta lo único que entra en TODA la mente es que tiene que volver a su sitio. Si me pasa cuando bailo, como en Luxación IV, tengo mi técnica especial de recuperación que en un mismo movimiento sale y vuelve.

Esta vez no fue así... tuve que darme un buen golpe para poder recuperarla. No tenía ganas de pasar por las 3 horas que pasé la primera vez antes de que me la volvieran a poner en su sitio. Como os podéis figurar, ya estoy traumatizada. Entre la luxación, el golpe y que con la regla la sensibilidad nerviosa es bastante muy superior a un día cualquiera normal, el dolor era insoportable. Decidí hacer la odisea del hospital.

Luego resultó que no fue tanta odisea. Ir y no ir habría supuesto lo mismo. Me hicieron una radiografía y me mandaron a casas con antinflamatorios (que ya me había tomado) y reposo. Eso sí, el doctro insistió que debía plantearme operarme en serio. Es más, alucinó un poco que no me comentaran nunca antes que debía operarme, lo que no le dije es que es la segunda de las cinco luxaciones en las que voy a urgencias.

Estoy asustada. Antes pues sólo era una luxación más y punto. La rodilla volvería a estar bien, volvería a caminar, no tendría más problemas y punto. Pero esta vez me tiene preocupada. Por la mañana en el gimnasio estaba haciendo mi hora de cardio pensando que no volvería a tener problemas con la rodilla (que mira que hay cosas en las que pensar y justo me dedico a pensar en mi rodilla) y justo tengo una de las peores luxaciones de todas. Además, el doctor me insistió en plantearme seriamente la operación... y no hay nada en el mundo que me preocupe más que una operación.

¿Lo peor de todo? Que tengo amigos que están en una situación bastante peor que la mía y mi problema sigue pareciéndome importante. Ya sé que el problema de uno siempre es más importante que el problema ajeno de quien sea, pero estamos hablando de cuestiones de vida o muerte, de condenarse a vivir gracias a un aparatejo que menos mal que existe. Lo mío es casi secundario...

miércoles, 2 de octubre de 2013

Bajonazo

Hoy tengo un bajonazo, de ésos de órdiga en los que sabes que pasarán, porque después de varios muchos, sabes que volverás a sonreirle a tu vida. Ver cómo te critican, ver que las cosas no salen como tú quieres no significa el fin del mundo, sólo es un día malo.

Igual que hay gente que no te aprecia, hay mucha tanta que te adora. A quien una sonrisa amable de tus labios les ilumina el frente y encuentra el camino que no habría encontrado sin ti.

Y hoy, que soy yo la que está bajo tierra, sé, después de muchas caídas, que soy de ésas que sólo me permito a mí misma levantarme la moral. Intento buscar consuelo ajeno, que alguien me sonría amablemente y me ilumine el frente para encontrar mi camino.

Pero me he dado cuenta que hay muchísima gente que me sonríe amablemente y me ayuda a encontrar el camino. Mi camino está lleno de barro, piedras, mientras camino descalza... y soy yo misma la que rechazo la ayuda. La que les manda a la mierda, con amabilidad y gratitud.

Quizás es un poco vanidoso de mi parte pensar que consigo subirle la moral a alguien, pero necesito creerlo ahora. Y no es verdad que nadie me ayude a levantar la mía, simplemente quiero justificar lo difícil que es conseguirlo.

En Twitter me ha llegado un artículo muy hondo que me ha hecho reconocer cosas que ya pensaba, pero que no tengo ánimo para llevar a cabo. Me fastidia mucho tener una autoestima tan baja, pero bueno... algún día conseguiré lidiar con ello.

Hoy es un día que me está resultando extremadamente difícil todo. He soñado que estaba embarazada, con tanta naturalidad que cuando me he despertado y he descubierto que no era así, era como si me hubiera despertado al sueño. He visto cómo me criticaban entre cuchicheos, no he escuchado nada, pero ha sido un momento muy desagradable que no ha ayudado en nada.

Pero voy a intentar seguir luchando. Os dejo esta canción por si estuviérais de un bajonazo como yo.