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lunes, 6 de enero de 2014

¿Aniversario? 2014

Hoy hace cinco años creé el precursor de este blog:


Que a la vez tiene su propio precursor. Pero ésa era otra vida, en otro momento, era una otra yo muy distinta a mí. Y aunque en estos cinco años he cambiado mucho y han sucedido cosas increíbles, se ha podido ver ese cambio en estos blogs.

Finalmente he transformado mi propio principio de revelarlo todo. Lo siento mucho, pero airear mi privacidad no me importa, pero cuando esta privacidad es compartida y no tengo permiso para liberarla al ciberespacio resulta difícil congeniar con ese principio.

No sé muy bien en qué se ha convertido mi blog. No es un rincón donde me muestre desnuda, tampoco es una yo que mostrarle a gente que me quiera conocer. Es una amalgama de cosas que tengo en mente y que libero para compartir con la gente.

Creo que es una de las razones por las que publico menos. Mi blog es importante para mí, pero ya no es esencial. A veces entro para que no quede en el olvido y publico lo que se me pasa por la mente que no comprometa el equilibrio de la información que facilito. Es muy duro reconocerte en un rincón pero saber que no es tu yo completo. 

El blog tiene mi esencia, o parte de él. Se podría leer entre líneas cómo soy o cómo dejo de ser, pero no es un yo completo que revele lo que hago. No me sirve como el archivo de los momentos que vivo.

Pero sigue siendo mi blog y quiero respetarle como tal hasta el final de sus días.

Así que celebraré el aniversario del blog con la fecha en la que comencé esta nueva andadura y el cumpleaños del blog cuando empecé este blog en concreto. Dicho queda.

PD: He programado esta entrada para que se publique a la misma hora en la que publiqué ese principio de aquella aventura.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Cambios Laborales y más...

¡Hola de nuevo!

No me he olvidado en ningún momento de este rinconcito, he ido entrando varias veces, sobre todo para ver las cosas que os ocurrían a los demás. (Unas felicidades y enhorabuenas enormes para SraDeDíaz, por favor. ¡¡Va a ser mamá!!). Pero no he tenido mucho tiempo para mis creaciones propias.

Como ya sabéis, mi vida laboral se bamboleaba un poco. No estaba siendo feliz, ni estaba haciendo feliz a nadie, así que se acordó que me buscarían una nueva ubicación. Fue algo un poco precipitado, pero tan deseado que me resultaba hasta lento. Pasé a mis tareas favoritas en un santiamén y requerían una grandísima parte de mi tiempo. Además, todavía sigue sin haber sustituta para mi antiguo cargo, pero ya estoy totalmente dedicada a mi nueva labor.

Claro que durante el cambio supuso un gran desajuste de mi horario normal. Pasé de un horario continuado con una hora para comer, a un horario partido que suponía estar fuera casi 14 horas de casa en las que no paraba ni un minuto a ahora, que es un horario totalmente continuo en el que no paro de hacer cosas y todas las cosas que hago, me gustan.

Todavía me estoy ajustando a mis nuevas rutinas. Vuelvo a tener turno de tarde, pero no tan tardío como antes. Es justo el adecuado para hacer las cosas importantes por la mañana, trabajar y volver a un tiempo prudencial para la cena. ¡Me encanta!

Antes llegaba a casa sin ganas de nada, entre el desánimo que me producía mi vida laboral y que no estaba tan fresca como ahora cuando me levanto por las mañanas, todo se veía en una dejadez muy grande.

Además, en el gimnasio he progresado muchísimo. Tengo que volver a pesarme para poder comparar, pero una hora de cardio se me hace liviano. Ya no veo cada minuto como un verdadero reto. Casi siempre tengo ganas de ir y cuando voy, me siento fenomenal. Sobre todo cuando llego con las hormonas cargadas, que esta semana está siendo a menudo. Me hace mucha gracia, porque voy con un cabreo monumental de mandarlo todo a la mierda, me enchufo  los cascos, me pillo el aparato de Elíptica, me meto una caña atroz... y después de una hora y pico haciendo ejercicio salgo con una sonrisa de oreja a oreja amando al mundo entero. Se me olvidan las preocupaciones absurdas.

Y otra cosa más... En mi casa, ¡¡ya han llegado los Reyes Magos!! Que sí, que han venido con un adelanto abismal, pero de verdad que me hacía falta. Por fin tengo mi rinconcito virtual propio en mi casa. Porque seguro que no os lo creéis, pero tenía 190 GB repartidos por el mundo que en realidad eran míos... Ahora ya los puedo guardar en mi propio aparato. Estoy organizándolos (voy ya, en 2 semanas, por 4 GB organizados). A ver en cuánto se quedan esos 190 GB. Soy una obsesa de las copias de seguridad y no me extrañaría que tuviera mis archivos guardados por triplicado. Eso sí, ahora ya no van a estar de cualquier manera. Los estoy organizando por año y tipo.

Esto me da mucho espacio propio y no os imagináis lo feliz que estoy siendo a cada momento.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Cosas de las que no puedo hablar

Como he dicho en la entrada anterior, tengo límites a la hora de postear. Por diferentes motivos, porque están acordados con una persona, porque no quiero que las lean personas que entran en mi blog (aunque siempre he sido de las que me da igual que lo lea quien lo lea, he tenido muy malas experiencias con quien lo lea alguien que se ha dado por aludido sin ser la persona de la que hablaba), porque no he tenido tiempo para escribir cuando han pasado, porque ya no tengo las mismas fuerzas.

Pero hay cosas que me gustaría hablar y no puedo:
  • Sobre mi trabajo. No contaros dónde trabajo, pero sí sobre la gente que me rodea.
  • Sobre los cambios de situación con Mi Contrario.
  • Sobre Mi Contrario.
  • Sobre mi familia.
No son muchas cosas, pero son justo todas esas cosas que rodean toda mi vida. Si no puedo escribir sobre ellas aquí, esto pierde un poco el sentido y espero que lo entendáis.

Han sido 8 años blogueando, cinco y medio o más de los cuales he posteado sin filtro. Ahora ya nada es lo mismo...

martes, 6 de agosto de 2013

Dinámica Blogueril

Cuando comienza un blog lo haces con tanta ilusión. Hay tanto que contar, tanto que explicar, tanto que sacar y tanto por descubrir que se te pasan las horas creando las plantillas, no cuesta ni una mijita crear una entrada, miras los comentarios en el mismo momento en el que se publican... Todo entra en un círculo vicioso de obsesión por el blog. Todo es narrable y vives a través del blog algunas de tus aventuras.

Haces amigos a través del blog, aparecen nuevas herramientras como Twitter, el mundo que te rodea es más turbio que lo que encuentras en tu blog. Hay cosas que no debes poner abiertamente en el mundo internáutico éste y te lo vas callando. Al final tienes que poner tantos límites a lo que quieres contar que piensas que un blog no te renta.

De todas formas haces el esfuerzo y cuentas miguitas que vas dejando porque el blog te sigue llenando. Encuentras en él la paz y la compañía que en la vida real cuesta sentir. Simplemente porque en el blog quien te juzga, desaparece... y quien te quiere, continúa tu historia.

Al final tienes tan poquito que puedas dejar traslucir en las líneas porque sabes e intuyes que te lee quien no quieres que te lea de forma que el blog se vuelve banal, no te llena, no te deja sacar lo que necesitas contar. Todo se vuelve insuficiente en el blog.

Lo dejas, vuelves... creas otra personalidad, lo dejas y vuelves. Eliminas la nueva personalidad, vuelves y está todo vacío. Ya no están los que estaban, ya no saben quién eras los que te leen, ya no sabes quién eres... Pierdes interés. No es un nuevo comienzo, es otro comienzo, pero ya no están las mismas energías. Ya no es la misma ilusión, el mismo interés, las mismas ganas... Todo se diluye en el paso del tiempo que ocurrió.

Esto no es un adiós, es un: "Me lo voy a tomar con más calma de la que me esperaba y me jode".

viernes, 7 de junio de 2013

En Construcción





Tengo que pensar cómo, tengo que pensar de qué manera... pero volveré a estar por aquí para continuar mis aventuras sin dejar atrás y sin ocultarme. Supongo que ya os explicaré, mientras tanto os diré que pienso ser como siempre, yo misma.