¡Hola de nuevo!
No me he olvidado en ningún momento de este rinconcito, he ido entrando varias veces, sobre todo para ver las cosas que os ocurrían a los demás. (Unas felicidades y enhorabuenas enormes para SraDeDíaz, por favor. ¡¡Va a ser mamá!!). Pero no he tenido mucho tiempo para mis creaciones propias.
Como ya sabéis, mi vida laboral se bamboleaba un poco. No estaba siendo feliz, ni estaba haciendo feliz a nadie, así que se acordó que me buscarían una nueva ubicación. Fue algo un poco precipitado, pero tan deseado que me resultaba hasta lento. Pasé a mis tareas favoritas en un santiamén y requerían una grandísima parte de mi tiempo. Además, todavía sigue sin haber sustituta para mi antiguo cargo, pero ya estoy totalmente dedicada a mi nueva labor.
Claro que durante el cambio supuso un gran desajuste de mi horario normal. Pasé de un horario continuado con una hora para comer, a un horario partido que suponía estar fuera casi 14 horas de casa en las que no paraba ni un minuto a ahora, que es un horario totalmente continuo en el que no paro de hacer cosas y todas las cosas que hago, me gustan.
Todavía me estoy ajustando a mis nuevas rutinas. Vuelvo a tener turno de tarde, pero no tan tardío como antes. Es justo el adecuado para hacer las cosas importantes por la mañana, trabajar y volver a un tiempo prudencial para la cena. ¡Me encanta!
Antes llegaba a casa sin ganas de nada, entre el desánimo que me producía mi vida laboral y que no estaba tan fresca como ahora cuando me levanto por las mañanas, todo se veía en una dejadez muy grande.
Además, en el gimnasio he progresado muchísimo. Tengo que volver a pesarme para poder comparar, pero una hora de cardio se me hace liviano. Ya no veo cada minuto como un verdadero reto. Casi siempre tengo ganas de ir y cuando voy, me siento fenomenal. Sobre todo cuando llego con las hormonas cargadas, que esta semana está siendo a menudo. Me hace mucha gracia, porque voy con un cabreo monumental de mandarlo todo a la mierda, me enchufo los cascos, me pillo el aparato de Elíptica, me meto una caña atroz... y después de una hora y pico haciendo ejercicio salgo con una sonrisa de oreja a oreja amando al mundo entero. Se me olvidan las preocupaciones absurdas.
Y otra cosa más... En mi casa, ¡¡ya han llegado los Reyes Magos!! Que sí, que han venido con un adelanto abismal, pero de verdad que me hacía falta. Por fin tengo mi rinconcito virtual propio en mi casa. Porque seguro que no os lo creéis, pero tenía 190 GB repartidos por el mundo que en realidad eran míos... Ahora ya los puedo guardar en mi propio aparato. Estoy organizándolos (voy ya, en 2 semanas, por 4 GB organizados). A ver en cuánto se quedan esos 190 GB. Soy una obsesa de las copias de seguridad y no me extrañaría que tuviera mis archivos guardados por triplicado. Eso sí, ahora ya no van a estar de cualquier manera. Los estoy organizando por año y tipo.
Esto me da mucho espacio propio y no os imagináis lo feliz que estoy siendo a cada momento.