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martes, 18 de marzo de 2014

Fin de la Rehabilitación

No me lo puedo creer, pero así es... ¡¡Se acabó!! Al menos el ir al fisioterapeuta como tal, a menos que haya complicaciones posteriores.

El viernes me dieron la buena noticia. Tengo que seguir recuperando el músculo del cuadriceps y todavía me queda un poco de flexión por recuperar, pero ya lo puedo hacer desde casa o el gimnasio en mis ratos libres.

Pensaba que nunca llegaría la hora, que esto no iba a volver a pasar. Tengo prohibido correr y saltar. Las escaleras las bajo y subo a trompicones, pero cada vez con menos esfuerzo.

Así que poco a poco avanzo. No habría sido capaz de recuperarme sin tener a Contrario a mi lado.

Ha sido muy duro tener que ir todos los días a fisioterapia y después a trabajar. Perdí todas las ganas de todo, la verdad. Pero ya vamos a recuperar el tiempo perdido.

viernes, 31 de enero de 2014

Lo importante aquí soy "YO"

Dentro de lo que cabe, todos mis compañeros son bastante normales. Se puede hablar con ellos y no tienen movidas raras. Ahora mismo estoy en un lugar bastante neutral. Los hay que insultan a quien no está presente, las hay que no hacen ni el huevo y las hay que no paran ni un minuto... En fin, lo que hay en toda oficina normal y corriente. Cada una dedicada a sus tareas, a su manera.

Esta semana nos ha llegado una becaria nueva a la que vamos a llamar de ahora en adelante B. En mi oficina, todos los que la formamos llevamos más de un año, es más, todos llevamos más de dos. Prácticamente soy la que menos tiempo lleva y voy por los cuatro años pasados. Por lo que todos nos conocemos ya, de una manera u otra, conocemos a cada uno de una manera más habitual. Sabemos tratarnos y dentro de nosotros siempre hay grupitos. Incluso cuando llega alguien nuevo a la oficina, éste ya tiene un grupito dentro de esta planta.

B en cambio no. Es nueva al completo. No conoce la empresa, ni la política real de ésta, no conoce a los compañeros ni cómo tratar con ellos. Además, como toda nueva, quiere caer bien... a todo el mundo. Es jovencita, estamos hablando de una becaria, por lo que el poder de aceptación todavía necesita desarrollarlo. 

No es la primera vez que comento que yo, personalmente, tengo problemas muy serios de trato en grupo. Antes me convertía en totalmente invisible cuando entablaba conversación en un grupo mayor de tres personas. Sé que no es porque les caiga mal, es que no tengo un lenguaje corporal apto para reflejar mis ganas de intervenir en grupo. Contrario ha trabajado muy duro para quitarme eso y lo está consiguiendo, pero todavía no llevo muy bien el trato en grupo.

Es decir, si me interrumpen, me callo... He aprendido a querer manifestar que quiero hablar, pero llevo realmente mal las interrupciones.

Si estoy hablando con una compañera de hacer tarros al vacío y me preguntas por ello, empiezo a contarte. Si en cuanto empiezo a explicarte de qué va la historia para que no te sientas excluída... me cuentas tú una película de lo que te ha regalado tu novio. Te quedas sin enterarte.

La sensación que he tenido es que B es de las que les da igual lo que le cuentes, ella te tiene que contar algo que te interese más aunque no vaya contigo. Es de las que se quedan trabajando en su hora de comida y hace horas extras gratis hasta que su jefa se lo prohíbe.

Yo entiendo que es algo normal, pero... llevo mal que me ningunéen. Y con esto manifiesto que estoy bastante segura de que no va a ser la última vez que hable de B. Tiene un YO muy grande que compartir.

martes, 28 de enero de 2014

Nuevo Horario

Un mes y medio de baja da para muchísimo tiempo en casa y disfrutar del hogar, de Belxane, de tranquilidad... de cosas hogareñas. Llega un punto en el que no tienes trato con mucha gente y al fin y al cabo el trato con la gente es tu día a día, así que se te agria el carácter... El único trato es con Belxane y con Contrario y éste trabaja 8 horas al día. Así que acabas hablando sola con la gata, cuya única respuesta son sus ronroneos.


En definitiva, sabes que sería muy bueno para ti volver al trabajo. Es lo que menos te apetece en la vida, pero en el fondo sabes que te quitará comederos de cabeza inútiles que tienes, que ampliará tu círculo social y generará en ti de nuevo esas endorfinas que el sofá sólo relaja y esparce para el resto, pero que en realidad no genera.

Ahora bien, cuando le sumamos a la jornada laboral la rehabilitación, que, por desgracia, el horario de éste no cuadra perfectamente con el horario laboral, tienes 30 minutos o hasta una hora de espera entre uno y otro... 

¡¡¡¡QUIERO MORIR!!!!

Que ahora salgo muy temprano y llego muy tarde de casa... día sí y día también. Sólo descanso los fines de semana y tendré que hacer cosas en casa. Ya no me ronroneará Belxane, cuando le ponga de comer creerá que soy una extraña... 

martes, 21 de enero de 2014

Vuelta al Trabajo

Es raro esto de ausentarte del trabajo durante tanto tiempo... Acabas olvidándote de cosas, por ejemplo, que trabajas. Y ya no digamos ni de la rutina, de las tareas que tienes que hacer diarias, de las claves, del camino, de los compañeros que quieres ver... y de los que no quieres ver.

Esa lucha encarnizada por subir al bus interurbano, esa misma lucha encarnizada por bajarte del mismo bus. Vamos como sardinas en lata, pero lo peor no es eso, sino que no queremos quedarnos sin ser una de esas sardinas antes de que se vaya el bus. Ese momento de salir de casa corriendo porque de lo contrario llegas tarde y ya no es una de "Uy, he llegado 5 minutos tarde al trabajo porque he salido 3 minutos tarde y no me ha cuadrado el metro", sino más bien: "¡¡Mierda!! Que llego 20 minutos tarde por 3 puñeteros minutos" con su respectiva larga espera al frío de la querida Sierra.

Encontrarte las mismas caras de desconocidos todos los días por el camino. Haciendo conjeturas de qué les llevará diariamente a nuestro encuentro fortuito sin palabras. Y esa sensación extraña cuando te los encuentras fuera de la rutina, a mí me da un poco de yuyu.

Llegar al trabajo y saludar todo lo rápido que puedas porque eres casi la última en llegar. Mi jornada es rara, llego cuando ya todo el mundo lleva horas haciendo cosas. Luego veo a todo el mundo marcharse, es un poco deprimente si no has aprovechado la mañana, pero ya no es mi caso.

Soy de las pocas que comen en el despacho. Suelo preferir ir al comedor o cambiar de puesto o compartir charla, pero no quiero sacrificar una hora de mi valioso tiempo para eso, así que lo hago delante de mi pantalla. También tiene sus cosas buenas, la verdad.

Echaba esto un poquito de menos, tengo mis manías muy arraigadas a mi jornada laboral.

miércoles, 15 de enero de 2014

Entrada con Mensaje Vacío

Pues la verdad... tengo ganas de postear sobre algo interesante, sobre algo que me esté pasando o algo parecido, pero estoy muy tranquila centrada en mis cosas y no sé qué postear.

Sigo descubriendo cosas nuevas para el móvil, usando todo lo nuevo que tiene, organizando mi día a día y sin apenas ninguna novedad.

La rodilla va bastante bien... Me he dejado de tomar las medicinas y durante unos días ha estado muy quejicosa, por lo que he vuelto con ellas. Las escaleras me dan pánico a un nivel ridículo. Por fin he conseguido bajarlas sin muletas, pero me agarro a la barandilla como si se me fuera la vida en ella y no doblo la rodilla hasta que la punta del otro pie ha rozado el suelo del siguiente escalón. Yo me imagino toda ridícula viéndome desde fuera.

Se acerca el día de la vuelta al trabajo, desde luego que no se puede evitar. Seguiré yendo a rehabilitación porque me queda mucho por hacer, pero lo llevo bastante bien. Sigo haciendo mi trabajo a distancia, aunque ya casi ni me acuerdo de cómo es mi oficina.

Aquí podéis ver una foto del lugar desde el que os estoy escribiendo. Simplemente me encanta y me gustaría conservarlo durante muchos años.

martes, 31 de diciembre de 2013

Balance 2013

Si tengo que resumir este año en una palabra precisa y concisa debería decir que ha sido un año totalmente intenso.

Han pasado muchas cosas, he hecho muchas cosas y, sobre todo, he aprendido mucho más de lo que me imaginaba. Todavía me quedan cosas por aprender, es lo bueno de la vida, pero ya tengo otra perspectiva a cómo comencé esta aventura llamada 2013.

He cambiado 2 veces de puesto de trabajo. Ahí no he mejorado, porque la verdad es que empecé el año en un puesto de trabajo que me hacía feliz en todos y cada uno de los sentidos y me cambiaron al peor de toda la empresa para mí... Pero bueno, en el que estoy no tengo queja alguna, de momento. No es tan placentero como el primero de estos últimos 3, pero es mejor que el anterior. Con "mejor" quiero decir más satisfactorio para mí y con mis compañeros.

En cuanto a mis amistades... Bueno, he redescubierto la cara de muchas de mis amigas. Han ido y venido a antojo, he conocido a nueva gente, aunque no mucha, pero como ya he dicho, he redescubierto a casi todos mis amigos para bien o para mal. La mayoría me ha decepcionado bastante este último mes, pero por lo demás se han portado bien. El conjunto de todas las experiencias con ellas a lo largo de todo el año es bueno, por lo que no voy a poner queja alguna.

El que se merece una ola gigante es Mi Contrario. No será porque no le he dado dolores de cabeza de sobra, pero ahí sigue, cada día enseñándome a ser mejor sin manipular la esencia de mi ser. Sobre todo por este último mes, con la operación ha sido todo un caballero y me está ayudando más que nadie a superar mis nuevos miedos.

Sobre mi salud... Creo que ningún año he tenido tantos altibajos como éste. Y mira que no he sido una flor sana en mi vida, aunque no haya tenido muchos dolores que achacar. Pero entre la depresión, el sobrepeso, mi rodilla y demás, no puedo quejarme. Más que nada porque todo se va superando de poquito a poco.

Eso sí, la rodilla me está costando bastante. Lo que más me ha sorprendido es que tengo miedo, mucho miedo. He superado mi miedo a caminar (parece mentira, pero lo tenía) y ahora tengo que superar mi miedo a las escaleras y luego al de hacer ejercicio.

Por lo demás, todo va bien. Mi propósito para el 2014 es, sobre todo, dejar de ser tan vaga y perezosa con mis quehaceres. Que todavía no se hacen solos y debo espabilar al respecto.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Día de Lluvia

Hoy es día de diluvio... Llevo un rato despierta y todavía no son las 8 de la mañana. Esta semana toca madrugar, básicamente porque la vida laboral de Contrario lo requiere y yo que soy de esas personas que se desvelan con extrema facilidad, me resulta difícil reconciliar el sueño después de decir "Buenos días".

Así que estoy delante del portátil esperando que en el firmamento se haga la luz mientras me tomo una taza de té. Inspeccionando mis correos, contestando a las cuestiones pendientes, intentando aprovechar la calma de primera hora de la mañana para adelantar trabajo.

Pero la verdad es que me ronda por la cabeza un dilema que no sé cómo abordar. Mi Baja Laboral...

El Traumatólogo me aseguró que en enero volvería a estar operativa, el fisioterapeuta me asegura que esto va para largo... Yo hago todos mis ejercicios varias veces al día y procuro soportar el dolor lo más que puedo en favor de una recuperación más acelerada. Pero no sé qué pensar. Al ritmo que voy, creo que sí podría recuperarme relativamente pronto para ir a trabajar, pero no estaré bien recuperada hasta no sé cuándo. Y no sé si debería ir a trabajar o no o sí o qué.

Todo esto se complica algo más. Pero bueno, "lo importante es mi salud" según dice todo el mundo.

Sé que cada vez escribo menos. Pero mi vida cada día es algo más personal y aunque aquí se trata precisamente de ello, tengo mis dilemas con lo que escribir, cómo escribirlo y cuándo.

Por ejemplo, tengo que reclamarle mi SuperCámara a mi compañía de teléfono móvil. Lleva desde agosto en el servicio técnico y pretenden cobrarme sí o sí una reparación que no se refiere al daño con el que lo he enviado o los gastos de envío para traérmelo de vuelta. Sólo una cosa: no compréis Samsung.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Cambios Laborales y más...

¡Hola de nuevo!

No me he olvidado en ningún momento de este rinconcito, he ido entrando varias veces, sobre todo para ver las cosas que os ocurrían a los demás. (Unas felicidades y enhorabuenas enormes para SraDeDíaz, por favor. ¡¡Va a ser mamá!!). Pero no he tenido mucho tiempo para mis creaciones propias.

Como ya sabéis, mi vida laboral se bamboleaba un poco. No estaba siendo feliz, ni estaba haciendo feliz a nadie, así que se acordó que me buscarían una nueva ubicación. Fue algo un poco precipitado, pero tan deseado que me resultaba hasta lento. Pasé a mis tareas favoritas en un santiamén y requerían una grandísima parte de mi tiempo. Además, todavía sigue sin haber sustituta para mi antiguo cargo, pero ya estoy totalmente dedicada a mi nueva labor.

Claro que durante el cambio supuso un gran desajuste de mi horario normal. Pasé de un horario continuado con una hora para comer, a un horario partido que suponía estar fuera casi 14 horas de casa en las que no paraba ni un minuto a ahora, que es un horario totalmente continuo en el que no paro de hacer cosas y todas las cosas que hago, me gustan.

Todavía me estoy ajustando a mis nuevas rutinas. Vuelvo a tener turno de tarde, pero no tan tardío como antes. Es justo el adecuado para hacer las cosas importantes por la mañana, trabajar y volver a un tiempo prudencial para la cena. ¡Me encanta!

Antes llegaba a casa sin ganas de nada, entre el desánimo que me producía mi vida laboral y que no estaba tan fresca como ahora cuando me levanto por las mañanas, todo se veía en una dejadez muy grande.

Además, en el gimnasio he progresado muchísimo. Tengo que volver a pesarme para poder comparar, pero una hora de cardio se me hace liviano. Ya no veo cada minuto como un verdadero reto. Casi siempre tengo ganas de ir y cuando voy, me siento fenomenal. Sobre todo cuando llego con las hormonas cargadas, que esta semana está siendo a menudo. Me hace mucha gracia, porque voy con un cabreo monumental de mandarlo todo a la mierda, me enchufo  los cascos, me pillo el aparato de Elíptica, me meto una caña atroz... y después de una hora y pico haciendo ejercicio salgo con una sonrisa de oreja a oreja amando al mundo entero. Se me olvidan las preocupaciones absurdas.

Y otra cosa más... En mi casa, ¡¡ya han llegado los Reyes Magos!! Que sí, que han venido con un adelanto abismal, pero de verdad que me hacía falta. Por fin tengo mi rinconcito virtual propio en mi casa. Porque seguro que no os lo creéis, pero tenía 190 GB repartidos por el mundo que en realidad eran míos... Ahora ya los puedo guardar en mi propio aparato. Estoy organizándolos (voy ya, en 2 semanas, por 4 GB organizados). A ver en cuánto se quedan esos 190 GB. Soy una obsesa de las copias de seguridad y no me extrañaría que tuviera mis archivos guardados por triplicado. Eso sí, ahora ya no van a estar de cualquier manera. Los estoy organizando por año y tipo.

Esto me da mucho espacio propio y no os imagináis lo feliz que estoy siendo a cada momento.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Falso Desahogo

Es que no puedo, entre que me lee quien me puede leer, que se entera quien no quiero que se entere, que necesito entender este X mundo porque no hay Cristo que se entere de nada... A rato tengo ganas de mandarlo todo a la mierda.

Y aunque esta canción, ahora famosa, dice mucha verdad, no me gusta en general. Básicamente porque no es un estilo que me guste, aunque debo confesar que es muy acertada:



No sé si me estoy volviendo loca por la inestabilidad horaria que sufro en mi día a día, porque como amiga no valgo ni tres cuartos, porque nunca nadie hace caso de lo que digo, porque me genero problemas sin ser reales por necesidad propia, porque estoy loca de verdad, porque el mundo está del revés, porque no encuentro mi lugar, porque quiero ser algo que no soy (y espero no tener que decir a qué me refiero), porque tengo razón y el resto nadie lo entiende, porque de verdad que no tengo razón y nadie me lo explica, porque ya no aguanto más.

Estoy harta de tener que guardarme lo que pienso y desahogarlo sólo con la única persona de confianza que tengo. ¿Para qué tengo un blog si no puedo desahogar nada? No puedo explicaros porqué quiero mandarlo todo a la mierda, no puedo publicar el daño que me hacen la gente para intentar limpiar la herida y curarla.

Sólo me queda el chocolate...

miércoles, 2 de octubre de 2013

Bajonazo

Hoy tengo un bajonazo, de ésos de órdiga en los que sabes que pasarán, porque después de varios muchos, sabes que volverás a sonreirle a tu vida. Ver cómo te critican, ver que las cosas no salen como tú quieres no significa el fin del mundo, sólo es un día malo.

Igual que hay gente que no te aprecia, hay mucha tanta que te adora. A quien una sonrisa amable de tus labios les ilumina el frente y encuentra el camino que no habría encontrado sin ti.

Y hoy, que soy yo la que está bajo tierra, sé, después de muchas caídas, que soy de ésas que sólo me permito a mí misma levantarme la moral. Intento buscar consuelo ajeno, que alguien me sonría amablemente y me ilumine el frente para encontrar mi camino.

Pero me he dado cuenta que hay muchísima gente que me sonríe amablemente y me ayuda a encontrar el camino. Mi camino está lleno de barro, piedras, mientras camino descalza... y soy yo misma la que rechazo la ayuda. La que les manda a la mierda, con amabilidad y gratitud.

Quizás es un poco vanidoso de mi parte pensar que consigo subirle la moral a alguien, pero necesito creerlo ahora. Y no es verdad que nadie me ayude a levantar la mía, simplemente quiero justificar lo difícil que es conseguirlo.

En Twitter me ha llegado un artículo muy hondo que me ha hecho reconocer cosas que ya pensaba, pero que no tengo ánimo para llevar a cabo. Me fastidia mucho tener una autoestima tan baja, pero bueno... algún día conseguiré lidiar con ello.

Hoy es un día que me está resultando extremadamente difícil todo. He soñado que estaba embarazada, con tanta naturalidad que cuando me he despertado y he descubierto que no era así, era como si me hubiera despertado al sueño. He visto cómo me criticaban entre cuchicheos, no he escuchado nada, pero ha sido un momento muy desagradable que no ha ayudado en nada.

Pero voy a intentar seguir luchando. Os dejo esta canción por si estuviérais de un bajonazo como yo.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Mente Matemática

Las matemáticas siempre se me han dado bastante bien, los idiomas también. ¿Por qué? No lo sé, pero no me resultan difíciles. Soy muy perezosa y supervaga, por eso no he aprovechado esta facultad, no lo dudéis. Luego hay mil cosas que se me dan fatal, la cocina entre ellas.

Hoy durante la hora de la comida una de las compañeras nos ha puesto en un brete. Nos puso un problema matemático que intentó ayudarle a resolver a su sobrina de 11 años y fue incapaz.

El anunciado decía así: "Compras en una tienda un bate y una pelota, ambos te cuestan en total 1,10 €. Si el bate te costó 1€ más que la pelota, ¿cuánto has pagado por la pelota?"

Automáticamente respondí 0,10€. Llevo demasiado tiempo sin ayudar en clase a un peque y tengo el cerebro totalmente desentrenado y cae en estas trampas. Obviamente la respuesta era no. Al poco caí en la cuenta que eran 5 céntimos, pero tenía pereza total por saber cuál era la fórmula...

Mis compis estuvieron dándole vueltas 10 minutos enteros. Pero yo no tenía ninguna gana de contestar.

Luego se quedó la historia en la moraleja de que deberiamos hacer más ejercicios mentales como el Brain training (que tengo en casa) y que hay gente que tiene la "mente matemática" y son muy particulares.

No creo que mi mente sea matemática... Pero eso explicaría algunas cosas.

Bueno, mi conclusión es que no debería dejarme tanto y quizás un sudoku al dia y los ejercicios del Brain Training no ocupan mucho en el viaje del bus al curro por la mañana...