No sé cómo escribir este post, pero necesito explicarme. No sé por dónde empezar para que no se me malinterprete, pero sólo quiero expresar.
Llevo un tiempo que soy incapaz de ver el lado positivo a las cosas, me tiro de cabeza a ver lo malo. Y no en cuestión de lo mal que lo están haciendo los demás, sino en la manera en la que me siento que soy lo peor porque o no veo lo bueno o hago que las cosas vayan a peor.
Sé que no soy así, pero cada vez me hundo más en mis inseguridades y mis desmotivaciones. Cada día tengo más ansiedades e histerias y a cada minuto provoco más malestar que bienestar a la gente que realmente aprecio.
Y lo peor, es darte cuenta. Porque cuando tienes un halo de soberbia o vanidad que te hace creer que eres la que lo está haciendo bien, pues sobrevives. Mal, pero sobrevives al que tus amigos te dejen de lado, a que tu pareja deje de quererte, a que cada día estás más sola. Pero te crees con el deber de imponer una realidad que no existe.
Me he dado cuenta y menuda puñeta. ¿Cuál es la causa? Pues tengo mis sospechas, son ajenas a mí y en principio tienen fácil solución. Pero... ¿y si no es lo que yo creo? ¿Y si cuando ponga remedio todo sigue hundiéndose en la espiral de la depresión?
Y comienza el torrente de pensamientos habitual: Si es que no valgo una mierda, no sé afrontar mis problemas. A este mundo sólo se viene a sufrir, ¿por qué no le pongo fin a mi vida de una vez? Sólo hago infeliz a la gente que más quiero con mis problemas.Quiero irme a la cama a llorar y liberar al mundo de mi existencia...
Así, hasta que me tachan, encima, de victimista y autocompasiva. Porque es lo mismo de siempre... Y empieza el torrente de pensamientos sobre el cansancio. "Estoy cansada de aguantar esto." "No quiero volver a vivir esta mierda" "¿Qué he hecho para estar así?".
Y me hundo, y me hundo, y me hundo...
Pero sigo empeñada en agarrarme a los demás para salir del agujero. No confío en mí, no me veo capaz de merecer nada, ni de ser capaz de nada. Ellos no saben cómo actuar, y procurando hacer todo el bien que pueden, me intentan hacer ver la realidad mientras interpreto la mía: soy una mierda que no merece vivir.
Sé que tengo que salir de ello. En principio, poner la solución que creo que tiene. Y si no es así, pues buscar en la terapia la causa de lo que me hace sufrir.